Esta
historia empieza El 21 de noviembre de 1800, en París,
Magdalena Sofía Barat y 4 compañeras consagraron
su vida para anunciar al mundo el amor del Corazón
de Jesús.
En
Chile, un 14 de septiembre de 1853 cuando llegan la religiosa
francesa Madre Ana du Rousier, con sus compañeras
Mary Mac Nally, irlandesa, y Antonieta Pissorno, italiana,
procedentes De Estados Unidos de Norteamérica obedeciendo
un pedido formulado a la Congregación por Monseñor
Valdivieso.
Las
religiosas recién llegadas se instalaron en Santiago
con las monjas Clarisas De la Victoria y quedaron impresionadas
por la sencillez de esas religiosas que las acogieron
y así señalan “La unión y la
caridad que reinan entre ellas y Que nunca vimos desmentirse,
eran tantos más admirables pues no tenían
vida Común”.
Como
escribe la Madre du Rousier a la Madre Barat el año
1854 “Transcurrirá algún tiempo antes
que las vocaciones del país, generalmente inclinadas
a Órdenes Contemplativas, se decidan a abrazar
nuestra vida de abnegación; En efecto una postulante
de Coro que entró, se fue al poco tiempo diciendo
que en El Sagrado Corazón había que estar
siempre combatiendo con las armas en la Mano.”
Las
jóvenes chilenas de esa época rechazaban
el trabajo. Preferían llevar el cilicio a entregarse
a trabajos Manuales. A pesar de esas dificultades, la
Madre du Rousier insiste en que se debe ser exigente para
aceptar vocaciones. Nada de rogarlas, dice, pues las chilenas
tarde o temprano harán sentir que se las presionó
para entrar.
Al
poco tiempo de llegar a Chile el Presidente Manuel Montt
pidió a las rscj que Fundaran una Escuela Normal
de Preceptoras Primarias para formar a “las Maestras
a las que el Gobierno debía confiar la educación
en las escuelas públicas.”
Y
con las rscj se fundó el 2 de febrero de 1854 la
Primera Escuela Normal de Chile. “Los comienzos
fueron bastante penosos, pues teníamos que enseñar
religión, Historia sagrada, geografía y
aritmética en castellano, lengua que apenas conocíamos;
En 1861, la Escuela Normal se trasladó al edificio
nuevo construido por las religiosas en la calle Maestranza,
hoy Avda Portugal entre Marín y Santa Victoria.
El año 1874 el Gobierno encargó a la Congregación
la dirección también de la de Chillán.
Más
permanentes que las Escuelas Normales fueron los Colegios
y Escuelas. Las 2 primeras alumnas fueron las sobrinas
de Monseñor Joaquín Larraín. Al poco
tiempo el número se elevó a 15.
Se
restringía el número de alumnas para mantener
un clima de familia y favorecer la educación personalizada.
En palabras de la Madre du Rousier “El cultivo maternal
de las almas que nos son confiadas es el punto más
esencial de nuestra educación...”
Las
religiosas europeas veían a sus alumnas chilenas
“Su carácter vivo las dificultaba someterse
al Reglamento. Acostumbradas a la independencia, no podían
soportar la comparación con niñas de otro
país....A la altivez de carácter unían
el defecto propio de todos los países cálidos:
cierta indolencia que era el mayor impedimento para desarrollar
sus grandes dotes de inteligencia; además las familias
lejos de ayudar deshacían a veces la obra realizada
con los excesivos mimos que les daban los días
sábados...eran niñas muy inocentes e inclinadas
a la piedad, los días en que estaba el Santísimo
manifiesto se disputaban el favor de ir adorar a nuestro
Señor.”
La
llegada de más religiosas desde Europa y la maduración
de vocaciones chilenas permiten en 1865 la fundación
de la Casa de Concepción. La Madre Mac Nally fue
su primera superiora, quien junto a otras 3 religiosas
y 55 alumnas inician el Colegio. Monseñor Salas
recibe a las religiosas y en su discurso señala
“la importancia de educación de la mujer
ya que modela a sus hijos en el plano moral y físico.
Agrega que la mujer piadosa y bien educada puede reformar
las costumbres públicas, rehabilitar y salvar la
sociedad del abismo....”
El
Colegio de Concepción se mantiene hasta hoy aunque
no el mismo edificio que se derrumbó en el terremoto
del 1939.
En
1869 parte nuevamente la Madre Mac Nally a fundar ahora
en Valparaíso a petición de Monseñor
Casanova. Dicha religiosa nos dejó además
de sus fundaciones acuarelas de los caminos de Chile.
El
grupo fundador de la Madre Mac Nally fue apoyado con nuevas
religiosas que vienen de Estados Unidos y Europa. En Valparaíso
el inglés, francés y alemán se enseñan
con más intensidad de acuerdo a las exigencias
de una ciudad con muchos extranjeros. El Colegio de Valparaíso
se cerró en 1948, quedando solo el de Viña
que había comenzado el año 1936.
En
la actualidad este Colegio funciona en Reñaca,
debido a que el terremoto de 1965 destruyó el Colegio
de la calle Álvarez en Viña.
En
1885 se abre en Santiago, el Externado ubicado en Alameda
esquina de San Martín. Colegio que en 1957 se trasladó
a su nuevo local en calle Santa Magdalena Sofía
Las Condes.